Qué es el pedigree LOE y qué garantiza (y qué no)

«¿Tiene pedigree?» es una de las primeras preguntas que se hacen al comprar un cachorro de raza, y con razón. Pero no siempre está claro qué es exactamente el pedigree, quién lo emite y, sobre todo, qué garantiza y qué no. Vamos por partes.

Qué es el LOE

El LOE es el Libro de Orígenes Español, el registro genealógico de los perros de raza en España. Lo lleva la Real Sociedad Canina de España (RSCE), que es además el miembro español de la Federación Cinológica Internacional (FCI). El certificado que recibes cuando compras un cachorro inscrito es lo que todo el mundo llama «el pedigree».

Como la RSCE forma parte de la FCI, un pedigree LOE se reconoce en los demás países de la federación, y un perro con pedigree de otro país FCI puede inscribirse en el LOE si se trae a España.

Qué información recoge

El pedigree identifica al perro (nombre, raza, sexo, color, fecha de nacimiento y microchip), recoge su número de inscripción en el LOE, el criador y el propietario, y su árbol genealógico durante varias generaciones, con el número de registro de cada antepasado y, si los tienen, sus títulos.

El nombre del perro suele ir acompañado del afijo del criadero, un nombre registrado y exclusivo que identifica a todos los perros criados por un mismo criador. El nuestro, Decasla, está registrado con el número 09692.

Cómo se consigue

El pedigree no se consigue después por separado: depende de que los dos padres estén inscritos en el LOE y sean de la misma raza, y de que el criador declare la camada a la RSCE siguiendo sus normas. Cada cachorro recibe entonces su número de inscripción. Cuando te llevas el perro, la propiedad pasa a tu nombre con un trámite de cesión que firman el criador y el nuevo propietario.

La tramitación lleva su tiempo, y es normal que el documento definitivo llegue unas semanas después de la entrega. Lo que no es normal es que nadie sepa decirte en qué punto está el trámite.

Qué garantiza el pedigree

  • Que el perro desciende de perros de su misma raza inscritos durante generaciones, es decir, que es un perro de raza con origen conocido.
  • Que su genealogía se puede seguir: puedes saber quiénes son sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos.
  • Que podrá participar en exposiciones y pruebas oficiales y, si cumple los requisitos, tener crías con pedigree.

Qué no garantiza

Aquí está el malentendido más habitual. El pedigree es un registro de origen, no un certificado de calidad ni de salud. Un perro con pedigree puede tener mal carácter, una mala estructura o una enfermedad hereditaria, igual que uno sin él.

Por eso, además del pedigree, conviene preguntar:

  • Cómo son los padres de carácter, y si puedes conocerlos.
  • Qué controles de salud o pruebas genéticas tienen los padres, según las enfermedades propias de cada raza.
  • Cómo se crían y se socializan los cachorros.
  • Qué garantía sanitaria te da el criador por escrito.

Cuidado con los «certificados de pureza»

Hay asociaciones privadas que emiten documentos con árboles genealógicos y sellos muy vistosos, pero que no son el LOE ni pertenecen a la FCI, y no tienen el mismo valor. Si te venden un perro «con papeles», pregunta de qué libro son y comprueba que sea el LOE o el de otro país de la FCI.

También hay perros que no pueden tener LOE por definición, porque no pertenecen a razas reconocidas por la FCI. Es el caso del Maltipoo, que es un cruce, o del Australian Cobberdog, cuyo registro lleva la MDBA australiana. No es ningún defecto: simplemente funcionan con otro sistema, y el criador te lo tiene que explicar con claridad. Si te interesa el tema, lo contamos en Australian Cobberdog o Labradoodle.

Nuestros cachorros

Nuestros cachorros de razas reconocidas por la FCI, como el Beagle, el Bichón Maltés, el Golden Retriever o el Shiba Inu, se entregan con pedigree LOE. Y si quieres saber cómo comprobar que un criadero cumple la ley, te puede servir esta guía para saber si un criadero es legal.

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