Golden Retriever o Labrador: en qué se diferencian y cuál elegir

Golden o Labrador. Es probablemente la duda más repetida entre las familias que buscan su primer perro grande, y tiene sentido: son dos razas de origen británico, criadas para cobrar piezas de caza, amables con todo el mundo y fáciles de educar. Se parecen mucho, pero no son intercambiables. Estas son las diferencias que de verdad se notan en el día a día.

Lo que tienen en común

Los dos son perros cobradores: se seleccionaron para recoger piezas en tierra y en agua y devolverlas sin dañarlas. De ahí su boca blanda, su manía de llevar cosas de un lado a otro y su facilidad para meterse en cualquier charco. Los dos son sociables con personas y con otros perros, tienen mucha paciencia con los niños y aprenden rápido cuando se les enseña con premios.

También comparten lo menos cómodo: necesitan ejercicio a diario, sueltan bastante pelo, tienden a engordar y tardan en madurar. Hasta los dos o tres años, tanto un golden como un labrador conservan mucho de cachorro.

Tamaño y aspecto

Por estándar FCI miden casi lo mismo. El labrador macho está entre 56 y 57 centímetros a la cruz y la hembra entre 54 y 56; en el golden, los machos van de 56 a 61 y las hembras de 51 a 56. El labrador es más compacto y ancho de pecho, con una cola gruesa en la base que el estándar compara con la de una nutria. El golden es más estilizado y, sobre todo, tiene flecos.

En el color tampoco hay mucho que pensar. El labrador solo admite tres: negro, chocolate y amarillo, que va del crema claro al rojo zorro. El golden puede ser de cualquier tono de dorado o crema, sin llegar al rojo ni al caoba.

El pelo, la diferencia que más se nota en casa

El labrador tiene el pelo corto, duro y muy denso, con un subpelo que lo protege del agua. El golden lo tiene más largo, liso u ondulado, con flecos en el pecho, las patas y la cola. Los dos mudan, sobre todo en primavera y otoño, pero se nota de forma distinta: el pelo corto del labrador se clava en la ropa y en la tapicería, y el del golden forma pelusas que aparecen por las esquinas.

En cuidados, el golden pide más: cepillado varias veces por semana, repasar los flecos para que no se enreden y secarlo bien después del baño o de un día de campo. Al labrador le basta con un buen cepillado semanal, algo más en época de muda.

Carácter: parecidos, pero no iguales

Generalizar con perros siempre tiene trampa, pero hay tendencias que se repiten. El labrador suele ser más intenso y efusivo de joven, con mucha energía y un punto de brusquedad jugando que conviene encauzar pronto. El golden tiende a ser algo más sensible y suave, y a menudo se calma antes dentro de casa.

En los dos influye mucho la línea de cría. Los perros de líneas de trabajo, sobre todo en el labrador, tienen bastante más energía y necesitan más actividad que los de líneas de belleza o de compañía. Pregunta siempre al criador cómo son los padres y qué tipo de vida llevan.

Salud: en qué fijarse

Las dos razas comparten predisposición a la displasia de cadera y de codo, así que pregunta qué controles de salud tienen los padres y mantén al cachorro en su peso mientras crece: los kilos de más en esa etapa pasan factura a las articulaciones.

En el labrador, el apetito merece capítulo aparte. Un estudio de la Universidad de Cambridge publicado en 2016 encontró en aproximadamente uno de cada cuatro labradores una variante del gen POMC relacionada con más hambre y más facilidad para engordar. Por eso hay labradores que parecen no saciarse nunca, y por eso su ración se mide siempre con báscula y no a ojo.

En el golden, la parte delicada es el cáncer, que está entre las causas de muerte más frecuentes en la raza. En Estados Unidos se sigue desde 2012 a más de 3.000 goldens en un estudio de por vida para entender por qué. No es motivo para descartar la raza, pero sí para hacer revisiones veterinarias periódicas, sobre todo a partir de la madurez.

La esperanza de vida es parecida en ambos: entre 10 y 12 años.

¿Cuál elegir?

  • Si quieres un perro que cueste menos mantener limpio y te gusta hacer deporte con él, el labrador es una muy buena opción.
  • Si no te importa cepillar y buscas un adulto algo más tranquilo en casa, el golden suele encajar mejor.
  • Si no vas a poder sacarlo al menos una hora larga al día, ninguno de los dos es tu perro, por mucho que te gusten.

Son razas grandes que viven mejor con algo de espacio. Pueden estar bien en un piso amplio si salen lo suficiente, pero en una casa con jardín se les ve más a gusto. Si el tamaño de tu vivienda te hace dudar, te puede interesar nuestra guía de perros para piso.

Criamos las dos razas en Sonseca (Toledo). En nuestras páginas de cachorros de Golden Retriever y de cachorros de Labrador Retriever tienes más detalles de cada una, y si quieres verlas en persona, puedes venir con cita previa.

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